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viernes, 16 de febrero de 2018

DOSSIER. Energías renovables . Enchufados al sol . Vientos electrizantes . ¿Generador de agua?



En la revista Exactamente Número 63, desde su página 21 a la 32, hay diversos informes sobre las energías alternativas, los mismos complementan lo ya tratado en este espacio virtual

21 - Energía solar fotovoltaica
Enchufados al Sol
Susana Gallardo
La solar es una energía renovable y limpia. Si bien no está disponible las 24 horas del día –el rendimiento de los dispositivos aún es bajo, y alto el costo inicial de instalación–, hoy se busca darle impulso en consonancia con la necesidad de ampliar la matriz energética. Desde la Comisión Nacional de Energía Atómica y la Universidad Nacional de San Martín, se impulsa la instalación de sistemas interconectados a la red en áreas urbanas.

25 - Energía eólica
Vientos electrizantes
Cecilia Draghi
La Argentina tiene uno de los recursos eólicos más importantes del mundo, y casi el 70 por ciento de su territorio presenta posibilidades para su aprovechamiento. Pero científicos de Exactas detectaron, en algunas zonas del país, una merma en la velocidad del viento, como ocurre en otros lugares del planeta a las mismas latitudes.

28 - Hidrógeno ¿Generador de agua?
Gabriel Stekolschik
Porque su combustión produce energía y agua, suele ser idealizado como el “combustible del futuro”. Pero el hidrógeno ya hace bastante tiempo que se está utilizando como vector de energía y, lejos de las aspiraciones ambientalistas, la mayor parte de los millones de toneladas que se producen y consumen anualmente generan dióxido de carbono, un gas de efecto invernadero.

31 - Energías renovables
Algunos datos útiles
Adrián Negro
    • Matriz energética argentina
    • Generación eléctrica
    • La posibilidad de autosustentarse con energías renovables

ENLACE PARA LEER  EN LINEA 
Se puede descargar en el siguiente link 

EXACTAmente, Año 24,  Nº 63 , Noviembre 2017, ISSN en línea: 1853-2942

miércoles, 9 de agosto de 2017

Usan la tierra como fuente de calor


Usan la tierra como fuente de calor


Un grupo de investigadores en el que participan ingenieros civiles y arquitectos de la Universidad Nacional de Córdoba estudia cómo aprovechar el calor del suelo para aclimatar viviendas. A través de un sistema de cañerías incrustadas unos pocos metros debajo de la tierra, logran obtener una temperatura ambiente confortable (18 grados) durante todo el año. El método, que funciona por intercambio de aire, ya se probó en dos viviendas de Córdoba, con muy buenos resultados. Además prevén testearlo también en un edificio de Ciudad Universitaria. Una alternativa natural de acondicionamiento térmico, que asegura un importante ahorro de energía, a muy bajo costo. 



Los cuatro tubos de PVC colocados en una obra (construcción de un sótano) que se realizó en Córdoba, esperando ser empalmados. Foto: Gentileza José Luis Pilatti.

Aprovechar el calor acumulado debajo del suelo como resultado de la radiación solar, para usarlo como condicionante térmico de viviendas. Ese es el objetivo que persigue la línea de investigación que desarrolla, desde hace años, un equipo de profesionales de la Universidad Nacional de Córdoba integrado por ingenieros civiles y arquitectos.

Los estudios se sustentan en el siguiente principio: en todo el mundo, la temperatura media anual que existe en las capas superficiales de la tierra (cuatro metros aproximadamente por debajo de la superficie) es similar a la temperatura media anual de esa latitud. “En Córdoba, por ejemplo, la temperatura promedio anual es de alrededor de 18 grados, es decir, que si se perfora el suelo, registraremos ese valor a una profundidad de cuatro a cinco metros. La temperatura aumenta levemente a medida que descendemos. Esto ocurre con independencia de las condiciones climáticas externas”, explica Franco Francisca, ingeniero integrante del grupo de investigación y docente de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UNC.

A partir de este principio, los especialistas universitarios trabajan con un sistema conocido en el mundo como “geotermia superficial o de baja entalpía”, que consiste en la instalación de cañerías o tubos colocados en excavaciones de escasa profundidad, para que funcionen como intercambiadores de calor. ¿Cómo? Ayudado por un pequeño ventilador eléctrico, se hace ingresar por el conducto el aire proveniente del exterior de la vivienda que, al circular por debajo de la tierra, “copia” la temperatura existente a esa profundidad, y la devuelve nuevamente al hogar, acondicionando así el ambiente.

El sistema sirve tanto para calefaccionar la vivienda en invierno, como para refrigerarla durante el verano. Para funcionar, el sistema requiere de un pequeño ventilador que succiona el aire exterior, lo hace circular por la tubería debajo del suelo, y lo devuelve al interior de la vivienda a través de una pequeña rejilla. Durante todo el año, se obtiene una temperatura promedio de 18 grados.




El sistema sirve tanto para calefaccionar la vivienda en invierno, como para refrigerarla durante el verano. Para funcionar, el sistema requiere de un pequeño ventilador que succiona el aire exterior, lo hace circular por la tubería debajo del suelo, y lo devuelve al interior de la vivienda a través de una pequeña rejilla. Durante todo el año, se obtiene una temperatura promedio de 18 grados.


Francisca señala que, básicamente, lo que ocurre es un intercambio de calor a través del sistema suelo-tubería -aire. “Si en invierno hago ingresar aire a dos grados, o en verano a 40, voy a obtener siempre el fluido a una misma temperatura, de aproximadamente 18 grados a la salida”, grafica. De este modo, el método resulta útil tanto para calefaccionar ambientes en invierno, como para refrigerarlos durante el verano. La única condición es lograr un diseño con la longitud y profundidad adecuadas de enterramiento de la tubería.

Los beneficios de la geotermia ya fueron comprobados en dos casas acondicionadas con esta tecnología en Córdoba: una, ubicada en un barrio de la ciudad, y la otra, en la localidad serrana de Mayu Sumaj, en el Valle de Punilla 

El sistema sirve de apoyo a las modalidades de calefacción-refrigeración convencionales (calefactores, radiadores, losa radiante o aires acondicionados), y ayuda a realizar un uso eficiente de la energía, reduciendo fuertemente su consumo. Así, colabora también con el cuidado del medioambiente. “Es desproporcionado el consumo de energía que demandan los equipos usados habitualmente para calentar o enfriar ambientes, e ínfimo con esta técnica. La eficiencia, en estos casos, se mide por el ahorro energético”, subraya.

Una planta piloto en Ciudad Universitaria

Pese a las ventajas que ofrece este tipo de tecnología, su uso en Argentina y Córdoba es muy escaso. En algunos países de Europa, y en Estados Unidos y Japón, este método está ampliamente difundido, aunque en estos casos, en vez de aire, el fluido que se utiliza generalmente es agua. Además, requiere de una bomba eléctrica para forzar la circulación del líquido, cuyo costo resultaría extremadamente alto en el país.

Un edificio de Ciudad Universitaria podría convertirse en uno de los pocos espacios de Córdoba donde se instale este sistema. En efecto, los especialistas proyectan implementarlo en las instalaciones que el gremio Adiuc (Asociación de Docentes e Investigadores Universitarios de Córdoba) posee actualmente en el campus universitario. De acuerdo a Francisca, en una zona del terreno anexa al inmueble gremial se prevén llevar a cabo perforaciones de unos 14 metros de profundidad, y colocar allí caños de PVC en posición vertical (de 110 milímetros de diámetro), que conectarán con el edificio.

Otro de los proyectos que están estudiando actualmente es la colocación de una sonda electrónica, posiblemente en el predio de la UNC, con el objetivo de medir la temperatura del suelo de Córdoba durante períodos prolongados. En opinión del arquitecto e integrante del grupo de investigación, José Luis Pilatti, el aparato aportará información clave sobre los parámetros locales de temperatura de la tierra, sobre la cual “no existen mediciones”, asegura. Además, permitirá, en el futuro, mejorar el diseño del sistema.

Características del sistema

Ventajas. El uso de esta tecnología demanda un escaso consumo energético (ventilador centrífugo), por lo que permite obtener un importante ahorro energético. Además es ecoamigable y sustentable.
En viviendas ya construidas o a edificar. Los tubos por los que circula el aire se pueden colocar al momento de construir una vivienda, dentro de los pilotes que sirven de cimientos de la obra. El sistema también se puede usar en los casos en los que la vivienda ya está edificada. Simplemente, se realiza una perforación en una zona del terreno contigua a la vivienda, donde se entierran los caños de PVC que conectan a la casa.

Costo de inversión. La instalación del sistema demanda un costo inicial muy bajo (incluye excavación, en caso de que la vivienda ya esté construida, y tubería), que se recupera rápidamente a través del ahorro de consumo energético.

Prevención de humedades. Para eliminar la posible humedad que el aire pueda tener, se colocan “trampas de agua”, que evitan la aparición de olores, manchas y hongos, y se disponen estratégicamente en la cañería por donde circula el aire previo al ingreso a la edificación.

Fórmula variable. El número y la longitud de los tubos a utilizar varían según el caso. Para cada edificación se realiza un balance térmico, en el cual se calcula la pérdida de calor teniendo en cuenta distintos parámetros, como orientación de la vivienda, materiales de construcción y tipo de aberturas, entre otros. En base a ese balance térmico, se determina el caudal de aire que es necesario hacer recircular para que el sistema funcione adecuadamente.

Tipo de construcciones adecuadas. En el caso de los estudios realizados por los investigadores de la UNC, el uso de esta tecnología resulta más adecuado en viviendas; no así en edificios.

Grupo de investigación
Del grupo de investigación de la UNC especializado en geotermia superficial participan Franco Francisca y Magalí Carro Pérez (investigadores del Instituto de Estudios Avanzados en Ingeniería y Tecnología. UNC-Conicet) en la FCEFyN de la UNC, junto a José Luis Pilatti (arquitecto con experiencia en la temática y docente de la Facultad de Arquitectura Urbanismo y Diseño). Asimismo, colaboran estudiantes de grado de la carrera de Ingeniería Civil.
Puntualmente, los ingenieros Francisca y Carro Pérez llevaron a cabo un proyecto de investigación sobre sistemas de energía geotérmica en 2015, en colaboración con investigadores australianos.
Además de esta línea, el grupo estudia también otras temáticas vinculadas a contaminantes en el suelo y geotecnia ambiental, con diferentes financiamientos otorgados por Secyt UNC (Secretaría de Ciencia y Tecnología), Conicet (Concejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas) y la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica.

Fuente: 
Ahumada Candela (11 de agosto de 2016), Usan la tierra como fuente de calor, disponible en http://unciencia.unc.edu.ar/2016/agosto/geotermia/usan-la-tierra-como-fuente-de-calor 

Calefacción y refrigeración gratis usando la temperatura de la tierra

Calefacción y refrigeración gratis usando la temperatura de la tierra

En Bariloche, acaban de instalar un sistemas que permite calentar y enfriar una casa, gastando menos de lo que consume un ventilador.





Calefacción y refrigeración gratis usando la temperatura de la tierra
Bariloche. Cuatro casas de El Maitén fueron acondicionadas con el sistema de geotermia que consume menos que un ventilador.
Parece que lo más fácil y económico del mundo es calentar las casas con la tierra, y enfriarlas también. Sí, sí, con la tierra que está debajo de tus pies. Y no te estoy hablando de vivir encima de un yacimiento termal, hablo de usar la temperatura normal y corriente que tiene la tierra a dos metros de profundidad.






Calefacción y refrigeración gratis usando la temperatura de la tierra
Sistema. Con un caño enterrado a dos metros de profundidad, logran subir la temperatura de cuatro casas en invierno y bajarla en verano.

Vos me dirás: “!Sí, seguro!… ahora resulta que vas a tener calefacción y refrigeración haciendo un pozo en el fondo de tu casa. Y te respondo: “Sí, más o menos”.

Ojo, tenés todo el derecho del mundo a pensar que si fuera tan fácil, te hubieras enterado antes. Pero no fue así. Los sistemas geotérmicos existen hace añares, en Europa se los usa todo el tiempo para casas, edificios y torres enormes, pero acá todavía no-nos-en-te-ra-mos.
Te tengo que confesar que usar geotermia para climatizar una casa no es tan fácil. Pero, si te ponés a pensar, muchísimo más difícil es sacar gas a 4.000 metros de profundidad, ponerlo en un caño que viene desde Vaca Muerta (Neuquén), que llegue hasta tu casa y lograr que se encienda tu estufa. O sacar petróleo, convertirlo en gasoil para que una usina térmica lo convierta en electricidad, esa que llega a tus enchufes atravesando miles de kilómetros de cables de cobre para que puedas encender el aire acondicionado.
Ahora cuando te explique como funciona el sistema geotérmico que el Foro de Viviendas, Sustentabilidad y Energía (Fovisee), con apoyo de la embajada de Alemania, acaba de inaugurar en el barrio El Maitén de Bariloche, te vas a dar cuenta la locura en la que vivimos y no vas a entender porque no usamos estos métodos ya mismo. Lo mismo que me pasa a mi.
Hace años que los geofísicos saben que la temperatura de la tierra es estable. A dos metros de profundidad, ronda los 16 o 18 grados centígrados, en invierno y en verano. Ahora, imaginate lo feliz que serías vos si en enero, cuando hacen 35 grados a la sombra, pudieras tener esos 18 grados que están dos metros debajo de tus zapatos. O conseguir esa temperatura en Bariloche, cuando hacen 2 grados bajo cero a la intemperie.
Y justamente eso es lo que hicieron los expertos de Fovisee en Bariloche, enterraron unos caños especiales de la firma alemana Rehau en un pozo de 20 metros de largo y 5 de ancho. El tubo está preparado para llevar aire que, en contacto con la tierra, tiende a tomar su temperatura (los 18 grados que te conté). Ese fluido sube a las casas y permite climatizar los ambientes. En verano, como te dije, los 18 grados son una bendición. En invierno, te permiten ahorrar muchísima calefacción porque apenas tendrías que subir unos 4 grados más para llegar a la temperatura ideal, la que llamamos "de confort".
La gente de Fovisee hizo la instalación en Bariloche para ver cómo se comportaba el sistema en climas extremos. Hace siete años, esta misma fundación que trabaja sobre el ahorro de energía en situaciones de pobreza, probó el método en Moreno, Provincia de Buenos Aires. También en cuatro casas, y funcionó lo más bien.
Ahora viene lo mejor. Vos dirás: “Seguro que la instalación es carísima”. Bueno, te equivocás. En estas cuatro casas en las que se probó, la instalación costó 50 mil pesos por casa. Seguro que me vas a decir que una estufa sale 50 veces menos. Sí, pero este sistema geotérmico gasta lo que consume un ventilador de computadora (nada). Y además de la factura del gas que tenés que pagara toda tu vida, en tu cuenta no entra todo el costo de la instalación que necesita el gas natural y el que va de Vaca Muerta hasta tu casa.
La gente de Fovisee asegura que en estas experiencias piloto, el costo fue mayor porque hubo que hacer la excavación entre las ya casas construidas. Muy distinto hubiera sido si el poza se hiciera al mismo tiempo que el barrio. Los expertos aseguran que el precio podría ser el 40% de lo que costó en Moreno.
Hagamos cuentas. Hace un año, la Subsecretaría de Vivienda y Hábitat de la Nación pagaba 11.250 $/m2 de una vivienda social de 40 m2 como las de Moreno. Es decir que cada una costaba 450 mil pesos, unos 30 mil dólares de ese momento. Equipar con geotermia una de estas casas podría costar hoy 1.350 dólares y tenés climatización gratis de por vida.
Fovisee quiere tentar a las autoridades para que instalen estos sistemas en los barrios sociales, así como los calefones solares que son súper eficientes. Actualmente están trabajando con el municipio de Bariloche y con Vivienda y Desarrollo Social de Nación en el proyecto de 100 casas que podrían convertirse en mil por año para ese municipio.
Geotermia y calefones solares son soluciones tan sencillas, baratas, sustentables y tan al alcance de la mano que cuesta creer que no se usen más.



Equipo de Fovisee en Proyecto Bariloche: Arq. Ana Laura de Andrés Arq. Natalia Rozenwurcel Arq. Sergio Cossani Ing. Santiago Moreno Ing. Elisa Romero Lic. Nicolás Maggio Instituciones que participan: Embajada de Alemania Municipio de Bariloche a través del Instituto de Tierra y Vivienda, Secretaría de Desarrollo Urbano y Subsecretaría de Medio Ambiente.


Fuente Jurado Miguel (9 de agosto de 2017), "Calefacción y refrigeración gratis usando la temperatura de la tierra", disponible en  https://www.clarin.com/arq/calefaccion-refrigeracion-gratis-usando-temperatura-tierra_0_S1rVadPwW.html

domingo, 26 de marzo de 2017

Una escuela de Chubut fabrica generadores eólicos con fines solidarios

La solución a la falta de servicios básicos la dieron los alumnos de una escuela secundaria. Las energías alternativas fueron implementadas para tal fin. 



Este  trabajo se realizó en la Escuela Agrotécnica Nº 1728 de la localidad chubutense de Cholila, junto a su profesor de tecnología, comenzaron a fabricar generadores eólicos. El proyecto comenzó en el 2014 con la materia de sexto año Proyectos Tecnológicos, a la que asisten alumnos que proviene de la estepa y cordillera chubutense, y también del oeste de Río Negro.

Nahuel Ancina, profesor de la escuela e integrante de la Fundación Cruzada Patagónica, explicó a Télam que la iniciativa surgió al descubrir que "la mayoría de los alumnos del campo no tenía luz en sus hogares, ni acceso al agua de forma directa". 

"Entonces nos plantemos cómo podíamos enseñar a los alumnos a realizar una producción agrícola ganadera sustentable dándoles acceso primero a las condiciones mínimas para vivir cómodamente", agregó el docente y precisó que buscaron organizar una materia en la que puedan aplicar la tecnología en soluciones concretas.

Los alumnos empezaron con el armado del molino desde el inicio de las clases, lo que incluye el tallado de las aspas, y el armado del rotor y estator del generador. Ancina dijo que cada uno "arma íntegramente cada una de las piezas que conforman el generador, por lo que si de ser necesario repararlo o hacer otro, está en condiciones de hacerlo".

Los fondos para llevar adelante este proyecto se consiguen a través de donantes que aportan a la Fundación Cruzada Patagonia y con la colaboración de la ONG 500 RPM, especializada en generadores eólicos.

Las bajas temperaturas del sur constituyeron un desafío para el equipo de renovables de la APN. Tuvieron que solucionar temas como los de hielo sobre las aspas (se pintaron con pintura epoxi color negro), principio de congelamiento de las máquinas, cenizas volcánicas, protección de los sistemas de almacenaje de energía (se fabricaron cajones aislados térmicamente), granizo, etc. 

A lo largo del año, los alumnos de la escuela de Cholila construyen un aerogenerador y al final del periodo lectivo lo instalan en la casa de la familia elegida. Los chicos también participan de un primer viaje de diagnóstico, durante el cual conocen la realidad que se vive en el campo. "Entonces deja de ser una materia y se vuelve algo personal," cuenta Nahuel. "Lo que más me interesa es que ellos sean solidarios y que esta experiencia los marque", concluye.

¡¡Nada los detuvo!!
Aplausos a los alumnos y profesores que hicieron este excelente trabajo. 


Fuentes:
La Nación (17- marzo-2017), Una escuela de Chubut fabrica generadores eólicos para familias carenciadas, La Nación, disponible en http://www.lanacion.com.ar/1994273-una-escuela-de-chubut-fabrica-generadores-eolicos-para-familias-carenciadas

Proietti Luciana (1 -dic-2016),  Energía eólica: tres historias muestran cómo su uso puede cambiar la realidad rural de la Patagonia,  La Nación, disponible en http://www.lanacion.com.ar/1958754-tres-historias-en-que-el-uso-de-energia-eolica-le-cambio-la-vida-a-pobladores-rurales-de-la-patagonia

La Nación (25 -marzo-2017),  Página Facebook La Nación, Una escuela de Chubut fabrica generadores eólicos para familias carenciadas.[archivo de Video]  de disponible en https://www.facebook.com/lanacion/videos/10154651659299220/?pnref=story 

sábado, 25 de marzo de 2017

Generador eólico y placas fotovoltaicas en la Base Marambio


El hombre debe encontrar la forma de generar energía en la Antártida, no es sólo para calefaccionar las casas, sino que también necesita: derretir el agua, hacer funcionar todos los artefactos que dependan de la electricidad, cocinar, etc. Y en cada caso fue un desafío que la tecnología, la ciencia y el ingenio fue resolviendo. Se llegó a diferentes soluciones, por ejemplo, usar generadores que se alimenten a GOA (Gas Oil Antártico) es una de las respuestas para obtener energía eléctrica. Por suerte, se siguió estudiando cómo mejorar y dar otras respuestas. 


Video realizado por la D44 de Base Marambio, 2013



Video realizado en el año 2012, forma parte de una serie que invita a conocer
 la Base Marambio, en este capítulo se ven las cisternas y los tambores con el combustible 

Foto de Hernán Pablo Socolovsky, (2014)
Departamento de Energía Solar de la CNEA
En la base antártica argentina Marambio, desde el 9 de diciembre de 2014, funciona un sistema fotovoltaico, cuyos ocho paneles se han instalado en los techos del edificio de terminal de pasajeros, desde donde inyecta energía eléctrica en la red de baja tensión. El sistema tiene una potencia de 1,92 kWp y está compuesto por 8 módulos de silicio de 240 Wp cada uno, con un inversor de tensión para conexión a red de 1,5 kW.

Un sistema fotovoltaicos interconectado a la red eléctrica genera energía eléctrica para alimentar los consumos del lugar donde fue instalado y la red funciona como reserva cuando no hay disponibilidad suficiente de energía solar, motivo por el cual dichos sistemas no necesitan acumulación en baterías.
Foto de Telam, (2017)

El proyecto ha sido liderado por un equipo de IRESUD (Interconexión a Red de Energía Solar Urbana Distribuida) -en la imagen-, una asociación público-privada que incluye a la Comisión Nacional de Energía Atómica (Departamento Energía Solar) y a la Universidad Nacional de San Martín (Escuela de Ciencia y Tecnología), por un lado, y a las empresas privadas Aldar, Edenor, Eurotec Nutrition Argentina, Qmax y Tyco Electronics Argentina.

El equipo de IRESUD que viajó a la Antártida para ejecutar este proyecto estuvo integrado por los ingenieros Hernán Socolovsky y Sebastián Muñoz, y los técnicos Daniel Raggio y Oscar Romanelli. “Estamos orgullosos de haber alcanzado este hito tan importante para el proyecto IRESUD“, dijo Julio Durán, director del Departamento de Energía Solar de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA ) y director en IRESUD. “Una de las ventajas diferenciales de la energía solar es su carácter renovable y ambientalmente amigable. En el caso de esta instalación en particular, también se pretende demostrar la factibilidad del uso de este tipo de tecnología en climas extremos como el de la Antártida“, resaltó.

Actualmente, siguen buscando nuevas opciones para abastecer de energía a la base, reemplazando, por lo menos, en algunos casos al GOA. Es decir, se intenta poder disminuir el consumo de combustible. Desde hace un tiempo, ensayan un generador eólico adaptado a los vientos extremos de la Antártida.

Aerogenerador
La instalación de dos generadores eólicos en la Base Marambio permitirá el ahorro de 118 tambores de combustible al año, y se dejaría de emitir 22 toneladas de dióxido de carbono (CO2).

El generador eólico fue diseñado con palas que pueden plegarse como las ramas de una palmera ante los vientos extremos que azotan la Base Marambio, comenzó a ser ensayado por el mismo grupo de investigación y desarrollo que instaló paneles solares en la base antártica, para sumar energías renovables no contaminantes como reserva energética. 

Foto que permite ver
las dimensiones del aerogenerador
En una entrevista realizada durante la estadía de un enviado de Télam a la Base Marambio, en marzo del 2017, los ingenieros Eduardo Martins Do Vale y Ricardo Bolzi contaron que la idea final del proyecto no sólo es desarrollar un aerogenerador para climas extremos sino también “instalar un pequeño parque eólico en la base Marambio de cuatro o cinco máquinas” una vez que esté listo el prototipo.

“Es algo parecido a lo que hacen las palmeras con sus ramas flexibles, Un generador eólico diseñado con palas que pueden plegarse como las ramas de una palmera ante los vientos extremos que azotan Marambio, es ensayado por el mismo grupo de investigación y desarrollo que instaló paneles solares en la base antártica, para sumar energías renovables no contaminantes como reserva energética. que están paradas y son lo único que queda en pie porque se acomodan: no le quieren ganar al viento”, afirmó Do Vale, jefe de proyecto y diseñador del aerogenerador.

Por la estructura rugosa del suelo y por estar elevada en una meseta de 200 metros sobre el nivel del mar, la base antártica Marambio tiene viento que no es laminar, como requiere un aerogenerador tradicional, sino arrafagado y turbulento, y que reportó la última semana una velocidad de 120 kilómetros por hora en jornadas en que fue prohibido salir a la intemperie.

“Con dos máquinas eólicas, se estima que ahorraría 118 tambores de combustible al año y dejaría de emitir 22 toneladas de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera; proyectándolo a cuatro, estaríamos ahorrando 236 tambores al año y dejaríamos de emitir 44 toneladas de CO2, estimó Bolzi, asesor técnico del proyecto.

Cisternas
Los ingenieros razonan que, sobre el total de unos 4.000 tambores de gasoil antártico que consume anualmente Marambio, esos 236 tambores representarían un ahorro de cinco vuelos al actual puente aéreo que trae combustible a la Base, con un avión Hércules que transporta unos 50 tambores por viaje.

Aunque aclaran que no se trata de dejar de tener esos 236 tambores de gasoil antártico para ahorrar plata, sino que se busca que la energía eólica le dé a la Base “39 días más de supervivencia sin combustible”.

“Es decir, si hay un inconveniente como ahora, que no se dispone de barco y hay que hacer un puente aéreo para abastecerla, le da la posibilidad de un colchón de tiempo si por cuestiones meteorológicas el combustible no puede llegar”, enfatizó Bolzi.

En la Antártida, un edificio que no es calefaccionado se pierde. Los parámetros climáticos promedio de entre 17 grados positivos y 38 grados bajo cero no son los únicos rigores del clima polar que soporta Marambio, donde el viento puede soplar a 40 nudos y el ‘mar de nubes’ que suele estacionarse sobre la meseta impide ver la pista de poco más de mil metros en la que tiene que posarse el Hércules.

El aerogenerador es uno de los proyectos que promueve la dirección general de Investigación y Desarrollo de la Fuerza Aérea Argentina, conducida por el Comodoro Mayor Antonio Sacco. 

Poner un aerogenerador en la Antártida implica sortear un primer escollo que es el clima extremo. El segundo, los aspectos geográficos. El tercero, el tipo de suelo llamado ‘permafrost’, que con alto contenido de silicio y veteado por chorrillos, se ablanda con temperaturas positivas y resulta un piso movedizo para las estructuras.

La originalidad del diseño radica en las palas, que se pliegan desde la máquina eólica, en un aerogenerador que está en ensayo en Río Gallegos mientras se termina de fijar la plataforma que lo sostendrá en el desafiante ‘permafrost’, a veces congelado y firme y otras, un flan de chocolate .

La segunda etapa es controlar la eficiencia para inyectar directamente la energía producida con el viento a la red de Marambio, en forma similar a la que se usa en el continente con parques eólicos pequeños, medianos o gigantescos -como los de La Rioja o Puerto Madryn-, que aportan al sistema interconectado nacional. Do Vale y Bolzi están abocados a la supervivencia de la máquina: una vez que sepan que no se va a romper, comenzará la etapa de ensayo, estimada en un año, para hacerla lo más eficiente posible.

“Somos firmantes del tratado de Kyoto, buscamos hacer ciencia en la Antártida y tratamos de contaminar lo menos posible, objetivo que tenemos como país hace 130 años, y este proyecto va de la mano con eso porque utiliza energías renovables para bajar los niveles de contaminación”, reivindicó Bolzi.

Publicaciones  del blog recomendadas para ampliar la información:

Fuente
Alicia Andechaga

miércoles, 6 de julio de 2016

Investigadores argentinos producen electricidad a partir de bacterias

Investigadores argentinos producen electricidad a partir de bacterias


El proyecto estuvo a cargo de investigadores de distintas universidades y centros de investigación. La técnica empleada permitió desarrollar una batería que se ensayó en la Antártida y funcionó más de 7 mil horas de forma ininterrumpida.






La producción de electricidad a gran escala en la Argentina es uno de los tantos procesos industriales que genera un impacto negativo en el medio ambiente. En la actualidad, para hacer funcionar una turbina que mantenga una ciudad iluminada las 24hs del día, se requiere de la combustión de grandes cantidades de combustibles fósiles no renovables como el gas natural, el petróleo y el carbón.

Al mismo tiempo, existen también distintas alternativas para evitar la destrucción y contaminación del ecosistema, como la energía solar, hídrica y eólica, cuyas fuentes inagotables son el Sol, el agua y el viento. En esa línea, un estudio realizado recientemente por investigadores argentinos demostró que la utilización de microorganismos en su ambiente natural puede permitir la producción de energía limpia y no contaminante.

El proyecto es el resultado de un trabajo interdisciplinario del Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas para la Defensa (CITEDEF) y la Armada Argentina, cuyos investigadores provienen de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y de San Martín (UNSAM). Su objetivo fue demostrar la posibilidad de obtener energía eléctrica a partir del cultivo de bacterias del género Clostridium, en un entorno cerrado y en permanente observación para la producción de hidrógeno. En este caso, la materia prima utilizada fue la sacarosa (azúcar común).

“Usamos una comunidad natural que proviene de aguas cloacales de una corbeta de la Armada Argentina que está en la base de Mar del Plata. Al ser una comunidad, contiene varias especies, entre ellas, las que producen hidrógeno”, detalló a la Agencia CTyS-UNLaM la bióloga Verónica Martínez. Y agregó: “En esa corveta, al haber tantas especies de bacterias, le hacemos un pre-tratamiento con calor para eliminar a la mayoría de las especies que no producen hidrógeno y las que lo consumen; y, aunque no todas mueren, varias especies pueden convivir en el mismo medio”.
Después de la selección, las bacterias son alojadas en un entorno propicio (fermentador) con abundante fuente de carbono, como la sacarosa. Los microorganismos, al consumir el azúcar, liberan al medio hidrógeno que, luego es almacenado a través de un tubo diseñado estratégicamente para su recolección. Una vez que se obtiene el gas, se inyecta en una celda, también llamada pila a combustible hidrógeno, que en contacto con el oxígeno, produce electricidad.

“Esa energía que se genera puede hacer funcionar cualquier aparato de consumo eléctrico”, adelantó Martínez. “Si uno quiere hacer funcionar una radio, puede conectar una pila de combustible chica, si uno quiere conectar una notebook, tendrá que colocar una pila más grande. La pila más grande consumirá más hidrógeno pero, si uno mantiene el flujo de hidrógeno, la pila funciona. El funcionamiento dependerá de la cantidad de gas. Mientras se le provea hidrógeno, la pila de H2 funcionará continuamente, es decir, no se agota como una pila común”, explicó.

De esta manera, surge una nueva alternativa con el medio ambiente para la producción de energía eléctrica. Según Martínez, trabajando a mayor escala, se puede utilizar este tipo de baterías para sostener las necesidades de una familia. “Es viable pensar en baterías de hidrógeno para inyectarlas en la red eléctrica de las casas porque son pilas que pueden utilizarse en continuo dependiendo de su uso, mientras exista un flujo de hidrógeno”, aclaró.

Escala industrial

El proyecto surgió en la Armada Argentina, en el año 2008, pero cobró fuerza cuando el grupo de investigación se mudó a los laboratorios del CITEDEF. Allí, comenzaron a desarrollar los procesos que, en fermentación, se llaman “continuo” o “discontinuo”. En el primer caso, se pueden mantener las bacterias vivas en condiciones óptimas para que se reproduzcan. En el segundo, se pueden sembrar las bacterias en el medio y esperar a que metabolicen. Cuando el medio deja de ser óptimo, el trabajo queda terminado. 

Este proceso de fermentación de bacterias y generación de hidrógeno es un proceso ecológico porque proviene de la biomasa (caña de azúcar), un recurso abundante en la Argentina. “Las bacterias que cultivamos crecen naturalmente y eso lo hace sustentable y de composición limpia porque se pueden encontrar en compost o en material de degradación orgánica, como deshechos de frutas y alimentos”, detalló Martínez.

“El trabajo que queremos hacer ahora es obtener un proceso continuo en cinco litros y más adelante, a escala industrial, un proceso continuo de 200 litros”, contó la experta. Y concluyó: “En el laboratorio, la pila más grande tiene 100 Watt, pero la idea es seguir desarrollando mayores potencias y tamaños, quizás para autos eléctricos con baterías que se llaman ‘portables’ porque son más pequeñas y livianas”

Los primeros resultados satisfactorios se encuentran en la Antártida. Más precisamente en la Base Esperanza, donde se probó la viabilidad del proyecto con un electrolizador y se logró hacer funcionar una batería por más 7 mil horas ininterrumpidamente. 






Fuente:

Guillermo Meliseo (12-abril-2016), Investigadores argentinos producen electricidad a partir de bacterias , Agencia CTyS-UNLaM, disponible en http://www.ctys.com.ar/index.php?idPage=20&idArticulo=3249&seccion=5&categoria=19

Alicia Andechaga (12-julio-2013), Trabajo científico en Base Esperanza - Energías Alternativas, [video], disponible en https://www.youtube.com/watch?v=nONfkaaNF3g&feature=youtu.be

sábado, 9 de abril de 2016

Vortex, un molino de viento sin palas

El dispositivo consiste en un cilindro cónico que oscila y aprovecha la aparición de remolinos de viento


Vortex Bladeless consiste en un cilindro cónico vertical anclado al terreno mediante una varilla elástica que, con el paso del aire a su alrededor, oscila y, gracias a un sistema de bobinas e imanes, permite la generación de electricidad con ese movimiento. Los diseñadores de este aerogenerador son David Yañez, David Suriol y Raúl Martín)
Cuando una estructura cilíndrica, como una chimenea, se interpone en el curso de un fluido como el viento (cuando el flujo es laminar, es decir, que discurre de forma ordenada y estratificada), se produce un fenómeno denominado calle de vórtices Von Kárman. El fluido forma un patrón cíclico de remolinos de movimiento espiral que azotan la estructura y la hacen oscilar de un lado a otro. Muchas torres y chimeneas sufrieron los efectos de este fenómeno hasta que el físico Theodore von Kárman descifró su explicación aerodinámica en 1911.

Energía Limpia XXI destaca que Vortex es un 60% más efectiva que la tecnología eólica que hoy conocemos produciendo menos ruido, en menos espacio y evitando la muerte de miles de aves que se son golpeadas por los molinos tradicionales.

Desde entonces la ingeniería contempla estos vórtices y dispone de métodos de prevención para evitar que se comprometa la solidez de las infraestructuras. Ahora, lastart-up española Vortex Bladeless ha decidido dar un giro al planteamiento y aprovechar este fenómeno para generar energía eólica. Para ello ha creado Vortex, un aerogenerador sin palas que oscila de un lado a otro de acuerdo con el viento para captar la energía cinética.


Recreación en 3D de los aerogeneradores sin palas;
futuros modelos podrán alcanzar más de 
100 metros de altura. Crédito: Vortex.

Estos remolinos son un problema que, habitualmente, los ingenieros tratan de evitar por todos los medios, porque se les podrían caer los edificios”, explica el cofundador de Vortex Bladeless, David Suriol. El responsable explica que su caso es justo el contrario: “Nosotros lo buscamos deliberadamente y lo optimizamos".

Para ello, la empresa ha creado una estructura cuya geometría se acopla a la frecuencia de oscilación de los remolinos y los empuja a reproducirse de forma ordenada en torno a ella. El aerogenerador contiene un sistema de bobinas e imanes integrados en un mecanismo que además de generar energía eléctrica logra que la estructura se “sintonice” a la frecuencia adecuada para mecerse al ritmo de los remolinos de forma óptima.

A simple vista, el dispositivo se presenta como un cilindro vertical en forma de cono fabricado con fibra de vidrio, lo que lo hace tanto ligero como rígido. Los prototipos actuales alcanzan los seis metros de altura, aunque la empresa planea hacer versiones mayores. En 2015 lanzarán un modelo de 12,5 metros y de aquí a tres años, otro de más de 100 metros. “Cuanta mayor sea la altura, mayor será su rendimiento”, explica Suriol.

Al funcionar sin palas, el diseño elimina muchas de las partes móviles y mecánicas del molino tradicional, lo que reducirá notablemente los costes de fabricación y de explotación de la energía eólica”, asegura el cofundador. Estima alcanzar una disminución de costes en el proceso de construcción de un 53% frente al de un aerogenerador normal. Además, “la reducción del tamaño y la ausencia de palas facilitará también las labores de transporte y mantenimiento”, detalla el responsable. Los materiales con los que se construye también tienen un menor impacto en la huella de carbono, “ya que como no tiene sistemas de engranaje, Vortex no necesita aceites”, añade. 

Además de abaratar costes, esta tecnología presenta otras características beneficiosas frente a otros modelos. Suriol explica que Vortex puede generar energía en un amplio rango de velocidades del viento, “mayor que el de los aerogeneradores convencionales”. En concreto, su dispositivo arranca a partir de una velocidad de viento de un metro por segundo, “menor a la requerida por un molino tradicional”, explica. Los molinos multipala se ponen en funcionamiento a partir de los tres metros por segundo.

La forma cilíndrica de la estructura también elimina la necesidad de orientar el aerogenerador en dirección a la corriente de viento, como debe hacerse con los molinos con palas, aunque, ante las mismas condiciones, la energía que produce Vortex sería aproximadamente un 30% menor a la que genera un molino tradicional.

Por otro lado, el diseño también hace a Vortex menos invasivo en el paisaje natural y la ausencia de palas lo hace menos peligroso para las aves. Tampoco hace ruido, lo que reduce aún más su impacto medioambiental.




Para explicarlo gráficamente, sería algo parecido a la acción del viento sobre una persona con melena. Las ondulaciones del pelo serían los remolinos o vórtices de Von Karman que genera el viento tras acariciar la cara, que sería la que absorbería la energía generada por la oscilación, en este caso, del mástil.



Se trata de un efecto que en ocasiones ha provocado graves problemas en grandes obras de ingeniería como el puente estadounidense de «Tacoma Narrows», que se vino abajo en 1940 tras un colapso estructural provocado por la confluencia de la frecuencia natural de la oscilación del puente y la de los remolinos.



Lo que en aquella ocasión fue un problema, en este caso ha sido aprovechado para este salto tecnológico que pretende absorber la energía del aire a partir de una estructura que consta de una especie de mástil que comenzó teniendo el aspecto de un bate de béisbol y ahora parece más estilizado con una forma más cónica


Pese a que la función es la misma que la de los molinos con aspas, la metodología es totalmente distinta, ya que los nuevos 'molinos' parten de una estructura cónica de unos 12,5 metros de alto, que absorbe la energía del viento a partir de los remolinos que ella misma genera con la acción del aire cuando la hace vibrar.





Hacia lo piezoeléctrico

A medio y largo plazo, los investigadores de Vortex Bladeless trabajan en una forma alternativa a la inducción electromagnética para generar la electricidad a partir de las oscilaciones de Vortex. Esta alternativa estaría basada en la piezoelectricidad.

Este fenómeno, descubierto en 1880 por los hermanos Pierre y Jacques Curie, ocurre en algunos cristales como el cuarzo, que carecen de centro de simetría. Al comprimirlos, su masa se polariza y genera un potencial eléctrico.

Desde su descubrimiento, la piezoelectricidad (del griegopiezein, “estrujar o apretar”) ha servido para diversos propósitos, desde el diseño del sónar de los submarinos y el mecanismo de los mecheros y los relojes, hasta las pastillas que amplifican la señal acústica de las guitarras. La piezoelectricidad también se ha venido utilizando para aplicaciones de energy harvesting, pero no para generación de grandes cantidades de energía.

En el caso de Vortex, al incluir materiales piezoeléctricos en el interior del cilindro, las oscilaciones del viento deformarían los componentes, produciendo así electricidad. “Por ahora los materiales piezoeléctricos que existen no tienen la potencia suficiente para ser rentables, necesitaríamos toneladas”, explica Suriol. No obstante, ya hay distintos grupos de investigación que están trabajando en nuevos materiales, basados en plásticos y cerámicas, con mayor potencia y menor peso “que sí serían interesantes para Vortex”, concluye.


Fuente:

Las ventajas de la energía solar fotovoltaica



Los sistemas FV autónomos podrían utilizarse en casas y edificios, aún sin regulación ni subsidios, para reducir el consumo eléctrico o como back-up energético básico ante un corte de suministro.

ENERGÍA SOLAR FOTOVOLTAICA.
Es la energía renovable mundialmente
más utilizada en la industria de la construcción.

La energía solar fotovoltaica es hoy la energía renovable mundialmente más aplicada en la industria de la construcción. Esto se debe a la distribución uniforme y abundante del recurso solar, a su facilidad de aplicación y a una reciente gran reducción de sus costos.

En Argentina, en los últimos cinco años, su precio se ha reducido en más del 60%. Estos sistemas se adaptan perfectamente a la arquitectura, y utilizados correctamente integrados a la edificación, pueden disminuir la carga térmica del edificio y agregar valores estéticos y de responsabilidad empresaria ambiental y social. Esta práctica se conoce internacionalmente como Building Integrated Photovoltaics.

Los sistemas fotovoltaicos pueden ser autónomos –típicamente usados en áreas rurales– o conectados a la red eléctrica, ya sea en grandes centrales de potencia o bien en instalaciones de baja potencia, ubicados sobre nuestras cubiertas, fachadas o nuestras medianeras asoleadas. Esta última modalidad se llama Generación Distribuida, y conlleva entre otras ventajas la reducción de los costos de la red de distribución, su descongestión y la mejora de calidad del servicio eléctrico, sobre todo en épocas de mayor demanda. Esto resulta especialmente atractivo para la ciudad de Buenos Aires y otras zonas urbanas, donde actualmente en épocas de mayor consumo se recurre a equipos generadores contaminantes para subsanar problemas de distribución.

En la Argentina, la Generación Distribuida es aún incipiente. Lamentablemente no contamos todavía, ni a nivel nacional ni provincial, con un marco regulatorio legal para conectar las pequeñas instalaciones domiciliarias a la red eléctrica de baja tensión. Las primeras regulaciones con que cuentan algunas provincias pioneras resultan de compleja aplicación y no han obtenido resultados satisfactorios hasta la fecha. Por el contrario, Uruguay y Chile poseen ya reglamentaciones que han permitido un fuerte desarrollo de la generación fotovoltaica en los dos últimos años, superando, solo en el ámbito de la Generación Distribuida, la capacidad total instalada en Argentina.

En países donde esta tecnología y modalidad ha sido históricamente fomentada desde el estado, los datos pueden resultar sorprendentes.

Alemania –cuya latitud y asoleamiento están lejos de ser favorables para este tipo de instalaciones si las comparamos con Argentina– cuenta con un aporte energético fotovoltaico del 5% de su producción total. Con una potencia instalada de 35.000 Megavatios conectados a la red, en ciertos días y horas del año, hasta el 45% de su demanda energética instantánea puede ser abastecida solamente con energía solar fotovoltaica.

Hoy por hoy, una instalación solar en nuestra terraza no nos salvaría totalmente de un corte de luz, al menos que tengamos un gran banco de baterías para almacenar la energía, lo cual resulta prohibitivo desde el punto de vista de los costos, sin embargo los sistemas fotovoltaicos autónomos podrían utilizarse actualmente aún sin regulación ni subsidios en edificios y viviendas, para reducir el consumo eléctrico o como back-up energético de los servicios básicos en momentos de corte de suministro eléctrico, como el bombeo de agua o el funcionamiento de una heladera.

En Buenos Aires, son escasos los edificios que cuentan con paneles solares fotovoltaicos conectados a la red, como la Agencia de Protección Ambiental, la Legislatura porteña (foto) o el Centro Constituyentes de la Comisión Nacional de Energía Atómica. Un proyecto de desarrollo tecnológico formado por un consorcio público-privado, el Iresud, (http://iresud.com.ar/) provee el marco legal para que esto ocurra, hasta tanto la actividad esté regulada.

El proyecto Iresud comenzó a ejecutarse en el año 2011 con el objetivo de promover la generación eléctrica a partir de energía solar fotovoltaica conectada a la red de 220V. en forma distribuida en áreas urbanas. Esta iniciativa de la Comisión Nacional de Energía Atómica y la Universidad Nacional de San Martín junto con empresas privadas del sector y financiada parcialmente por el Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación, realizó más de 50 instalaciones piloto con la participación de universidades y organismos oficiales de 15 provincias.

Los sistemas ya conectados, algunos a la red interna de los edificios y otros a la red pública, inyectan energía a partir de paneles fotovoltaicos y permiten evaluar eficiencia, conocer y analizar funcionamientos de equipos en nuestra red.

El proyecto abarca las áreas necesarias para que, a futuro, la energía solar distribuida y conectada a red sea una opción contemplada en la matriz energética nacional, enfocándose inicialmente en la especialización de profesionales y en una propuesta de regulación y normativa técnica para poder utilizar estos sistemas en viviendas y edificios de diferentes escalas.

Si la generación distribuida mediante renovables cobra impulso, tendremos un sistema eléctrico menos deficitario y acorde al siglo XXI.

Es una tarea que el próximo gobierno debe encarar: para que esto suceda será necesario, entre otras cosas, que la inversión inicial se pueda amortizar en un plazo de 3 a 5 años.

Existe hoy gran expectativa local respecto de futuras políticas energéticas, más allá de la quita de subsidios a las actuales tarifas. Las renovables ya no necesitan incentivos económicos para resultar competitivas, pero sí requieren políticas a largo plazo que garanticen mercados previsibles.

Resulta imprescindible desarrollar la transición hacia un mayor uso de las fuentes renovables. No hablamos sólo de grandes centros de generación en alta tensión, como los parques eólicos que ya se anuncian, sino de poner el acento en pequeñas fuentes de generación que colaboren con su inyección –en el mismo sitio donde la electricidad se consume– contribuyendo a la eficiencia, a la sustentabilidad del sistema y al acceso universal a la energía.

POR ISMAEL EYRAS* 

*Arquitecto, Diploma de Estudios Avanzados, Universidad de Jaén, España; Profesor Adjunto de Morfología FADU-UBA, Taller Forma y Proyecto; titular de Solenarq.; consultor en Iresud.


Fuente: Eyras Ismael (22-02-2016), Las ventajas de la energía solar fotovoltaica, disponible en http://arq.clarin.com/arquitectura/ventajas-energia-solar-fotovoltaica_0_1523848093.html

¿Cómo funciona un sistema interconectado a la red eléctrica?

Un sistema interconectado está compuesto fundamentalmente por paneles solares fotovoltaicos y un inversor que transforma la corriente continua en corriente alterna, sigue el punto de trabajo de máxima generación de los módulos fotovoltaicos, y sincroniza la tensión generada con la proveniente de la red. En el marco del proyecto, se analizará la factibilidad de fabricar dichos inversores en el país, que actualmente son importados.

Un sistema fotovoltaicos interconectado a la red eléctrica genera energía eléctrica para alimentar los consumos de la vivienda y la red funciona como reserva cuando no hay disponibilidad suficiente de energía solar, motivo por el cual dichos sistemas no necesitan acumulación en baterías (que encarecen la instalación).

El consumo normal de una vivienda unifamiliar puede ser satisfecho por una instalación de aproximadamente 2 kWp de potencia pico nominal, potencia que típicamente puede ser provista por 10 paneles estándar de 200 Wp cada uno. A nivel internacional, el costo de estas instalaciones —que se pretenden replicar en distintos puntos del país—, se estima que ronda los tres dólares el Wp
Fuente: http://iresud.com.ar/queres-saber-mas/como-funciona/

Aclaración:
Watt pico (Wp): Unidad de medida de un módulo solar fotovoltaico, que significa la cantidad de potencia máxima que puede generar el módulo a condiciones estándar de funcionamiento (1000 W/m2 , 25°C y 1.5 de masa de aire)


INSTALACIONES PILOTO 


Recomiendo leer:

martes, 25 de marzo de 2014

Energía renovable, Secretaria de Energía

Energía Renovable
(enlace para entrar al documento)


Temas del documento

¿Porqué se ha realizado este Proyecto?
Primera Parte
Objetivos
Diagnóstico Preliminar
Recursos y aplicaciones
Energía solar
Energía Eólica
Biomasa
Geotermia
Pequeños aprovechamientos hidroeléctricos
Hidrógeno
Resumen
Marco legal
Ley 26.190
Otras leyes
Otras normativas y Procedimientos
Segunda Parte
Principales resultados del Proyecto
Sitio Web
Base de datos de actores
Encuesta
Los Encuestados, sus Proyectos y Perspectivas
Preguntas sobre barreras
Propuestas
Tercera Parte
Acerca del cumplimiento de los objetivos
Resumen y conclusiones
Anexo a
Energías renovables. marco institucional
Anexo b
Ordenanza municipal de Venado Tuerto nº 3633/2008
Bibliografía

Fuente:  Secretaría de Energía http://www.energia.gov.ar/home/

Para ampliar este tema recomiendo
Iresud- Energía Solar
¿Todos podemos vender energía eléctrica? nota del Diario La Nación sobre el proyecto Iresud

lunes, 24 de marzo de 2014

La Energía


La Energía 
(enlace para entrar a la página)
Fuente: Proyecto Newton
Instituto Nacional de Tecnologías Educativas 
de Formación del Profesorado (INTEF) del 
Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, España




Video de youtube, palabra clave: "energía renovable"
Video de Educ.ar en 




Video de youtube, palabra clave: energía no renovable"
https://www.youtube.com/watch?v=JmXBa5RSloA
Video de Educ.ar en