sábado, 12 de noviembre de 2016

El Servicio Meteorológico Nacional en la Antártida




La Antártida es un motor clave en la circulación global de la atmósfera y los océanos, y su estudio nos permite comprender mejor los procesos climáticos y sus efectos en todo el planeta. Por eso, desde 1904, el Servicio Meteorológico Nacional realiza observaciones meteorológicas, mediciones e investigaciones posicionando a la Argentina como uno de los actores mas importantes en materia climática antártica y global.




¿Qué pasaría si el hielo de la Antártida se derritiera?



En las estaciones meteorológicas se registran variables atmosféricas como temperatura, presión, viento, etc. en la superficie terrestre. Para conocer el estado de la atmósfera también es muy importante registrar estas variables en distintos niveles de altura. Para esto, el SMN realiza globosondeos. ¿Sabés cómo hacemos?

¿Qué sucede cuando un volcán emana cenizas a la atmósfera?

Fuente


lunes, 31 de octubre de 2016

Antes que sea Tarde | Episodio completo | Nat Geo







National Geographic - Canal Youtube Mecatronicatv (31-oct-2016), Antes que sea Tarde Episodio completo Nat Geo español latino, disponible en https://www.youtube.com/watch?v=a07su4S3bN4

si no puedes verlo entra a este en este otro enlace 


Nat Geo Latinoamérica (30- oct- 2016), Antes que sea tarde, disponible en https://www.youtube.com/watch?v=4xEYOMXdGe8&feature=youtu.be

Recomiendo ver las siguientes publicaciones del blog:
  1. Expedición Argentina Polo Norte 2016
  2. Expedición al Polo Norte: una hazaña para alertar sobre el cambio climático
  3. Aumento de la lluvia, Comprueban la influencia humana
  4. La Huella de carbono
  5. Glaciares y el Cambio Climático
  6. Antártida y Cambio Climático
  7. Trabajo Científico en la Base Carlini, ex Jubany
  8. Base Marambio, Cambio Climático
  9. Creatividad en Educación Ambiental

Base Carlini, 2016



Base Carlini: La noche de los museos-2016 from alicia on Vimeo.

Excelente material que te invita a recorrer la base y ver los trabajos que se realizan tanto en las mejoras de las instalaciones como en las investigaciones científicas durante el 2016.



Video preparado para "La noche  de  los museos" por la dotación 2016 de la Base Carlini, cuyos integrantes se encuentran  en la Antártida actualmente. Además, este material fue compartido para divulgarlo por sus autores, por lo tanto, con el permiso de ellos se subió  a diferentes redes sociales.

Para saber más sobre la Base Carlini se recomienda ver:

jueves, 20 de octubre de 2016

Castor: “especie exótica invasora”



Es primavera pero en Ushuaia amaneció nevando. Se supone que acá, en el Parque Nacional Tierra del Fuego, debería haber un bosque tupido de lengas de más de un siglo de vida. 
Pero en este lugar parece que alguien hubiera puesto una bomba: hay árboles que murieron de pie, hay árboles de los que sólo queda un tronco mutilado que llega a la rodilla y hay árboles ahogados en el agua quieta.

Foto Fernando de la Orden
"Los árboles talados de la noche anterior se esparcen sobre la tundra como lápices a los que les acaban de sacar punta. (...) Son ejemplares maduros de especies valiosas de la Patagonia: lengas, ñires y coihues. Otra tanda de troncos y ramas flota sobre el río y se interpone en el curso natural de las aguas formando diques que podrían haber sido construidos por un ingeniero civil." (Elguezábal)


Plaga de castores en Tierra del Fuego (Foto de Fernando de la Orden)
“El castor roe el árbol hasta que lo derriba, luego lo troza y lo usa para alimentarse y para construir su madriguera” (Schiavini)

El desmonte y las obras sobre el agua son labores que, en las zonas más australes de Chile y la Argentina, desarrolla desde hace seis décadas el castor, un animal simpático, inteligente y habilidoso que se procrea en la región. Se caracteriza por construir diques, creando estanques en los cursos de agua donde se aloja, lugar en el que construyen su casa y depósito de reserva alimenticia. Su dieta es a base de corteza y ramas de lenga, guindo y ñire. También consume vegetación arbustiva y herbácea. En cada una de estas colonias viven, entre padres e hijos, un promedio de 5 a 7 castores. Su mayor actividad es durante el otoño, época en la que realizan el acumuló de alimentos para el largo invierno que deben afrontar. Y fue introducido por el Ministerio de Marina en la zona noroeste del Lago Fagnano, en la cuenca del río Claro, en Tierra del Fuego.

“En 1946, trajeron 20 castores de Canadá con la idea de fomentar la industria de las pieles. Pero acá, los castores no se encontraron ni con osos ni con lobos, los depredadores que tenían allá, y empezaron a multiplicarse y a expandirse”, explica el biólogo Adrián Schiavini, investigador del Conicet y a cargo de la Estrategia Nacional sobre Especies Exóticas Invasoras. 

Estos animales llegaron a la Argentina en avión: procedentes de la provincia de Alberta fueron trasladadas en un aparato de la Fuerza Aérea Argentina fletado especialmente. En aquella época se pensaba que la introducción de la especie podría ser un buen negocio por la cotización que tenían las pieles en el mercado internacional. Antaño no se tuvo en cuenta que los animales carecerían aquí de los predadores naturales que equilibran su población en el hemisferio Norte. El resultado es que se han reproducido como en ningún otro lugar en la Tierra. El intento por mantener a la población controlada fracasó porque se dispersaron siguiendo los cursos de agua y poblaron agresivamente la región.


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El descontrol fue tal que aquellos 20 castores hoy son, por lo menos, 100.000 y ya afectaron una superficie de bosque equivalente a dos veces la Ciudad de Buenos Aires. Por eso, fueron catalogados como “especie exótica invasora”: algo raro de escuchar para el turista que llega a una provincia en la que el “Cerro Castor” es uno de sus grandes atractivo turísticos.

Durante 35 años su caza estuvo prohibida. En ese tiempo los animales se reprodujeron, cambiaron el curso de los ríos, derribaron árboles centenarios e inundaron bosques. En 1994 detectaron que no sólo habían tomado todas las cuencas de la isla y las adyacentes, también cruzaron el Estrecho de Magallanes y alcanzaron la Península Brunswick, ya en territorio continental de Sudamérica. Hoy en Tierra del Fuego hay más castores que habitantes.


El control del castor en Tierra del Fuego: el castor canadiense es una plaga en Tierra del Fuego. Produce un impacto muy amplio sobre los bosques y otras especies del ecosistema Patagónico. Pablo Kunzle, guardaparque, nos habla de la difícil tarea para un amante de la naturaleza de tener que matar un animal


El castor cuando tumba cada árbol, lo troza y arma diques que cortan el flujo del agua, “por lo cual, lo que era un arroyo de montaña se convierte en una serie de embalses de agua quieta y muchos seres vivos que vivían ahí dejan de poder moverse”, comenta Schiavini. No es un arroyo o un río aislado: el 95% de las cuencas de la provincia ya fueron colonizadas. Hace ocho años se realizó un estudio para erradicar al castor de la Patagonia e impedir su avance al continente. Los investigadores concluyeron que la eliminación del roedor era urgente y prioritaria. Además de afectar la flora, sus diques cortan caminos, afectan a la ganadería y agricultura de la zona.

Erio Curto, Biólogo y Director de Áreas Protegidas de Tierra del Fuego habla de tiempos: “Puede cortar un árbol pequeño en horas y un árbol grande en días. Hablamos de árboles de 100, 150 años de vida”. Y a diferencia de lo que pasa en Canadá, donde los árboles vuelven a crecer, la lenga no rebrota. Acá, estos troncos delgados y grises, estáticos y con el agua al cuello, son los brazos en alto de los árboles que murieron ahogados cuando los castores alteraron la escena: voltearon árboles de ribera, provocaron el desborde de los arroyos, inundaron todo.



Pero los daños no se limitan a las lengas, los ñires y los guindos. Este verano destruyeron en semanas un puente de madera que habían hecho para llegar a un centro de esquí (y que había costado 50 mil pesos). “Puede cortar una pista de sky también porque se llevan los árboles e inundan el lugar. También las rutas. Para la mente del castor, un terraplén con una alcantarilla es un dique casi hecho. Tapan el agujero, eso se llena de agua y la ruta se inunda. Llevar una máquina y deshacer todo eso cuesta unos 30 mil pesos, y encima te vas y el castor lo hace de nuevo en 2 o 3 semanas”, dice Curto. También son una amenaza para el agua de consumo porque pueden tener enfermedades o parásitos que, cuando defecan u orinan, quedan en el agua.

Lo primero que quisieron hacer fue controlar la especie: que los vecinos los cazaran, vendieran las pieles y cobraran por cola. “Pero no funcionó porque lo hacían como un hobby o para tener ingresos extra. Y sólo cazaban cerca de los caminos, nadie se metía al bosque y caminaba tres días con el frío que hace acá”, dice Curto. Hasta que vieron que los castores ya habían salido de la isla y habían nadado hasta Punta Arenas. Entendieron que si no le ponían un punto final había un riesgo de que invadieran el continente, se desparramaran por la cordillera y llegaran, por lo menos, hasta Neuquén.

Lo que ahora empieza, entonces, es un programa piloto –coordinado por el ministerio de Ambiente de la Nación y la provincia de Tierra del Fuego– en ocho áreas específicas. ¿Qué buscan? Por primera vez, intentarán erradicarlos y restaurar después los ambientes afectados.

Esta semana comienza el “cásting”: entrenarán a varias personas hasta elegir a las 10 mejores que irán a buscarlos: gente de campo, guías de montaña acostumbrados a andar en el frío extremo, gente que se banque meterse en helicóptero en los bosques y quedarse varios días con temperaturas bajo cero, cazándolos y registrando todo, hasta que no quede ninguno. Chile hará lo mismo: es la primera vez que dos países van a trabajar juntos para frenar el avance de la invasión. El plan será implementado por la FAO, un organismo especializado de la ONU.

Irán con trampas –que les dan un golpe en la cabeza y aseguran una muerte rápida–, y será una tarea titánica: “Hay una o dos colonias de castores cada kilómetro de río. Esperamos tener buenos resultados en 10 o 15 años”, dice Schiavini. La idea es que en este embalse de árboles asfixiados vuelva a haber pasto y árboles naciendo. “Si este bosque vuelve a ser lo que era, yo no lo voy a ver: para eso faltarán otros 70, 80 años”, sigue. ¿Habrá que pensar en un nuevo nombre para el Cerro Castor, entonces? “No –cierra–. Si algún día alguien pregunta por qué el cerro se llama Castor querrá decir que hemos ganado la batalla”

Fuentes:
  • Sousa Dias, G (19-OCT-2016), Los castores del Sur están fuera de control y por primera vez buscarán erradicarlos, Clarín, disponible en http://www.clarin.com/sociedad/castores-Sur-primera-buscaran-erradicarlos_0_1671433005.html
  • Sousa Dias, G (19-OCT-2016), Los castores del Sur están fuera de control y por primera vez buscarán erradicarlos, [archivo de video], disponible en http://www.clarin.com/sociedad/castores-Sur-primera-buscaran-erradicarlos_3_1672062794.html
  • De Masi, V (15-jun-2015), En Tierra del Fuego el castor no tiene freno y ya amenaza a Bariloche, Clarín, disponible en http://www.clarin.com/sociedad/castor-plaga-avance-sin_freno-erradicacion-tierra_del_fuego-bariloche_0_1376262379.html
  • Elguezábal, S (Sf), Castores canadienses, Selecciones Reader´s Digest, disponible en https://ar.selecciones.com/contenido/a938_los-castores-canadienses-en-chile-y-argentina
  • Mamíferos de Tierra del Fuego, disponible en http://www2.medioambiente.gov.ar/sian/tfuego/fauna.htm 
  • Secretaría de Cultura para la Secretaría de Desarrollo Sustentable y Ambiente de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur - Cultivando Fuegos (30-may-2015), La amenaza del castor, [archivo de video], disponible en https://www.youtube.com/watch?v=cfnBlTIBWdo
  • Miradas Curiosas (27-sep-2015), EL CONTROL DEL CASTOR EN TIERRA DEL FUEGO - Pablo Kunzle - Especie invasora en Patagonia, [archivo de video], disponible en https://www.youtube.com/watch?v=wfgbhZkbi2Y
  • Parques Nacionales de Argentina (27-oct-2014), Castor, especie exótica invasora, [archivo de video], disponible en https://www.youtube.com/watch?v=o3vgy58m62o 

martes, 18 de octubre de 2016

Base Marambio, Cambio Climático






Este excelente video está mal nombrado, al tratarse de la diversidad de trabajos realizados sobre la variación de la zona en relación al cambio climático, el estudio de los glaciares y su medición. Pero, no desarrolla temas de paleontología, sugiero como título "Base Marambio. Cambio Climático".

En los 24 minutos que dura la película hay una muy buena explicación del trabajo que se realiza en glaciología y criología por parte  de sus protagonistas:
  • Dr Rodolfo del Valle
  • Dr. Juan Manuel Lirio
  • Ing. Sebastián Marinsek
  • Dr. Eugenio Yermolín
  • Ing. Sergio Cimbaro
  • Ing. Eduardo Lauría
  • Ing. Gabriela Fernanda Lauría 
  • Ing. Diego Alejandro Piñón 
  • Jorge C Lusky
TECtv La Señal de la Ciencia (5 -nov.2014): Paleontólogos en la Antártida: Capítulo 6: Base Marambio, disponible en https://www.youtube.com/watch?v=iqWzevv5UJ0


Recomiendo leer las siguientes  publicaciones de este blog relacionadas a la temática tratada en el video

Trabajo Científico en la Base Carlini, ex Jubany





TECtv La Señal de la Ciencia (5 -noviembre-2014), Paleontólogos en la Antártida- Capítulo 5: Base Carlini, [archivo de video]. Disponible en https://www.youtube.com/watch?v=pSV3_vhOk6E

Excelente video, que está mal nombrado. Sugiero el título "Trabajo Científico en la Base Carlini, ex Jubany". Es un relato de la variedad de trabajos sobre la biodiversidad que se realiza en la base, con entrevistas a los científicos argentinos:

Dr. Rodolfo Coria
Dra. María Eugenia Moreira
Luis Vila
Ing. Miguel Alcalde
Dr. Alejandro Nusblat
Dotación de Buzos Antárticos Base Carlini
Enfermero Victor Llampa 

jueves, 13 de octubre de 2016

Un sonido de 70 millones de años

Investigadores del CONICET descubrieron el registro más antiguo conocido hasta ahora del aparato fonador de las aves. Aquí se describen los primeros restos, de una siringa fósil de la era Mesozoica, que se conserva en tres dimensiones en un espécimen desde el Cretácico superior (hace aproximadamente 66 a 69 millones de años) de la Antártida. Este hallazgo fue publicado en la revista Nature. 


Vegavis iaai junto a los dinosaurios de la Antártida. Ilustración: Gabriel Lio.

“Era buceadora y convivía con otros animales vertebrados marinos, como los mosasaurios, tortugas marinas, plesiosaurios, un grupo de tiburones, amonites, especies del bosque Nothofagus y dinosaurios herbívoros del tamaño de un caballo”. (Novas)

Los registros fósiles muestran que las aves que se conocen hoy en día descienden de los dinosaurios. A pesar de la lejanía temporal estas especies tienen esqueletos muy similares, e incluso comparten ciertos comportamientos reproductivos, entre otros aspectos. Sin embargo, poco se sabía de los sonidos que emitían los animales prehistóricos hasta el reciente hallazgo del primer aparato fonador – llamado siringe – de 70 millones de años que llegó hasta estos días.

Vegavis iaai 
A partir de canciones complejas a simples bocinazos, pájaros producen sonidos utilizando un órgano vocal único llamado la siringe. Situado cerca del corazón en la unión traqueobronquial, cuerdas vocales o membranas unidos a anillos mineralizadas modificados vibran para producir sonido.  Componentes siringe no fueron pensados para entrar comúnmente el registro fósil, y los pocos informaron partes fosilizados de la siringe son geológicamente joven, desde el Pleistoceno y Holoceno, hace aproximadamente 2,5 millones de años hasta el presente. La siringe más antigua conocida sólo es una muestra del Eoceno que no se describen o ilustran. 

Por primera vez, en la Isla Vega en la Antártida Argentina, se encontraron fósiles de la especie Vegavis iaai, un animal similar al actual pato, que muestran que la compleja vocalización de las aves ya se había desarrollado a fines de la era de los dinosaurios. Este descubrimiento fue recientemente publicado en la prestigiosa revista Nature y tiene entre sus autores a varios investigadores y profesionales del CONICET.

"Si bien se han identificado restos fósiles de aves más antiguas en la China, con huesos y plumas de más de 140 millones de años, hasta el momento nunca se había descubierto el aparato fonador. Significa que el ave que habitaba la actual Isla Vega en la Antártida sí lo tenía y podía comunicarse de manera compleja con otros individuos” (Novas) 

De izquierda a derecha, los miembros del equipo investigador, Fernando Novas, Federico Agnolin, Marcelo Isasi y Daniel Martinioni,

“El hallazgo tiene importancia mundial para entender la evolución de las aves. Es clave que el Estado argentino siga apoyando a la ciencia”. (Novas)


“Es muy difícil que se conserve un fósil de un ave porque tienen huesos huecos y frágiles, una característica relacionada al vuelo. Encontrar un ave fósil es infrecuente, más aún recuperar gran parte del esqueleto y en este caso es todavía más inusual porque descubrimos parte de su anatomía blanda. Lo fascinante es que este nuevo hallazgo, aparte de los huesos, brinda información sobre la estructura y función de la siringe, la región de la tráquea que producía sonidos. Esto nos informa sobre el comportamiento de estas aves, ya que da cuenta de que hace 70 millones de años ya se comunicaban entre sí de manera compleja”, explica Fernando Novas, investigador principal del CONICET en el Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia” (MACN, CONICET) y uno de los autores del trabajo.

“Por primera vez accedemos a un ave mesozoica en este estado de conservación y, en particular, a su estructura fonadora”, subrayó el investigador del CONICET. Y agregó: “La siringe nos está hablando de sonidos, de comportamientos y de una amplia variedad de cuestiones relativas a la evolución de esta forma de comunicación por sonido. En contraposición, el resto de los fósiles de dinosaurios descubiertos hasta el momento en todo el mundo ninguno preserva esta disposición anatómica, lo que da la pauta de que no la tenían”.

Vegavis iaai era una especie de ave anseriformes que vivió en Antártida durante el Período Cretácico Superior, entre unos 65 y 70 millones de años atrás. Era de tamaño pequeño –50 cm de largo- y pesaba cerca de 1.5 Kg. Sus restos fueron descubiertos en 1992 en el Cabo Lamb de la Isla Vega y descriptos como una nueva especie en 2005 por un equipo liderado por Julia Clarke, de la Universidad de Texas, Estados Unidos. Por sus características anatómicas presenta un parecido con los somormujos, una especie de pato moderno que habita en Europa, Asia y África.




“El esqueleto se encontró en una exploración del Instituto Antártico Argentino (IAA). Luego Marcelo Isasi, profesional adjunto del CONICET, hizo un trabajo excepcional preparando el fósil, es decir, eliminando la roca para descubrir los huesos y luego viajó a la Universidad de Texas, EE. UU., donde el equipo de Julia Clarke escaneó los fósiles en un tomógrafo de alta resolución y lograron reconocer claramente los anillos que forman parte de la siringe. Ahí se abrió la posibilidad de estudiar algo que no imaginábamos que estaba preservado”, agrega Federico Agnolin, investigador en el MACN y otro de los autores.

Algunas especies, como los humanos y los vertebrados terrestres tienen una traquea que cuando llega a los pulmones se divide en los bronquios. En el caso de las aves en la bifurcación, en la base de la traquea, se desarrollan anillos mineralizados característicos con una musculatura especializada y con membranas que conectan esos anillos. Esa estructura, en conjunto, se denomina siringe. Ese acortamiento, alargamiento, modificación de las paredes, contracción y relajación de músculos forma el aparato sonoro que le permite a las aves emitir sonidos complejos.


“Dentro de la siringe, las membranas se arrugaban o estiraban, y producían el sonido. Por el tipo de siringe y por como son los demás huesos del ejemplar, estimamos que los sonidos que emitía eran parecidos a los de los patos actuales” (Novas)

La comparación de siringes Vegavis del Cretácico y Presbyornis del Eoceno de ejemplares de aves existentes que muestran la optimización de los principales rasgos presentes en el fósil y que surjan durante el origen de las aves vivas. La transición de la fuente de sonido basado en la laringe se ve en los grupos ajenos a una siringa, ubicada en el cruce traqueobronquial, se produjó dentro de Dinosauria, antes o en el origen de Aves, a diferencia de taxones afuera encuestados.

“Es la primera vez que se hace un estudio acerca de la distribución filogenética de la siringe” (Novas)

Por el parecido de la siringe encontrada del Vegavis iaai con la de los patos actuales, los investigadores sostienen que emitía graznidos que podrían haber sido parecidos a los ‘cuak cuak’ de sus parientes vivientes. Este órgano les permitía emitir sonidos complejos para hacerse oír, defender el territorio o conseguir pareja y lo utilizaban de la misma manera que las aves actuales.

Novas explica que en los hallazgos que se hicieron de dinosaurios y otras aves primitivas no quedó preservada la siringe. Al no tener un registro de la tráquea asociada con los esqueletos de los dinosaurios, es muy probable que estos animales no hayan tenido una siringe, ya que la misma es estructura mineralizada capaz de fosilizarse. Los investigadores presumen que los dinosaurios emitían sonidos pero lo hacían a la altura de la laringe como los humanos, en la parte alta cerca de la boca, y que la siringe es una especialización que se desarrolló tardíamente en la evolución de las aves.

Agnolin aclara que otro de los aspectos por los que este espécimen es un hallazgo de gran importancia biológica es porque trae luz sobre los orígenes de las aves modernas. Demuestra que hay varios grupos de aves, entre ellos los patos, que ya estaban presentes hace 70 millones de años y por lo tanto convivieron con los dinosaurios. Cuando estudiaron el Vegavis iaai vieron que el esqueleto tenía características de un animal buceador y que podía tolerar gran tiempo bajo el agua, lo cual indica que ya estaba adaptado para vivir en este medio.

“En el Laboratorio de Anatomía Comparada del MACN desde hace varios años estamos investigando la evolución de los dinosaurios desde sus orígenes hasta la aparición de los dinosaurios voladores: las aves. Hemos contribuido con hallazgos de varios “eslabones perdidos” entre dinosaurios y aves, y hemos aportado interpretaciones novedosas acerca de la adquisición del vuelo. Este trabajo viene a coronar los esfuerzos que estuvimos realizando en cooperación con personal del IAA en búsqueda de las evidencias de la evolución de los dinosaurios en la Antártida”, concluye Novas.



Fuentes consultadas

Alicia Andechaga